sábado, 25 de diciembre de 2010


La chica de los miercoles miraba,
difuntamente el horizonte tratando
de encontrar en la luna, el eclipse que saliò mas tarde.
La chica de los miercoles repetia la misma pregunta obsesivamente, llenando su cerebro de bichitos histriònicos que poco a poco consumian sus energìas.
La chica de los miercoles moquea soledad,y hurga en su cabeza de barro los bichitos para apretarlos con la uña.
Aplastada la pasta abanzaba ya hasta las casas salpicadas con lìquido bizcoso.
Eterea, pura, CANSADA, de tanta santidad, La chica de los miercoles empapò sus blancos lienzos con sangre pecosa y muchos bellos color miel innundaron el lavaplatos y la mesada.
La chica de los miercoles ya no tiene miercoles. Porque los borrò del calendario.

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